En este artículo

Tarjeta de débito o de crédito: diferencias y cuál te conviene

Ilustración del artículo: Tarjeta de débito o de crédito: diferencias y cuál te conviene

“¿Débito o crédito?” Es la pregunta que más se repite al pedir una tarjeta, y también una de las que más confusión genera. Aunque por fuera se parecen, funcionan de forma muy distinta y conviene saber cuál encaja mejor contigo.

Tarjeta de débito: pagas con tu dinero

Con una tarjeta de débito, cuando pagas o sacas dinero, el importe se descuenta al instante de tu cuenta corriente. Es decir, gastas el dinero que ya tienes.

  • No hay intereses, porque no te prestan nada.
  • No puedes gastar más de lo que tienes (salvo descubierto puntual).
  • Es la opción más sencilla para el día a día.

Tarjeta de crédito: el banco te adelanta el dinero

Con una tarjeta de crédito, el banco te concede un límite y adelanta el importe de tus compras. Después puedes devolver ese dinero de dos maneras:

  • Pago total a fin de mes: devuelves todo lo gastado de una vez, normalmente sin intereses.
  • Pago aplazado o revolving: devuelves una parte cada mes y el resto se financia con intereses, que pueden ser altos.
Cuidado con el pago aplazado Una tarjeta de crédito solo es "gratis" si pagas el total cada mes. Si aplazas, entras en terreno de intereses. Aprende a detectarlo en nuestra guía sobre tarjetas revolving.

Comparativa rápida

CaracterísticaDébitoCrédito
¿De dónde sale el dinero?De tu cuenta, al instanteLo adelanta el banco
InteresesNoSolo si aplazas el pago
Límite de gastoTu saldo disponibleUn límite concedido
Riesgo de endeudarteMuy bajoExiste si no pagas el total
Protección ante fraudeBuenaSuele ser mayor
Útil para reservas (hoteles, coches)A veces no se aceptaAmpliamente aceptada

Ventajas e inconvenientes

Débito

  • A favor: control total del gasto, sencilla, sin intereses.
  • En contra: algunas reservas (alquiler de coche, hoteles) exigen crédito; menos margen ante imprevistos.

Crédito

  • A favor: mayor protección en compras, aceptación universal, margen de maniobra a fin de mes.
  • En contra: facilita gastar de más; si aplazas, los intereses pueden dispararse.

¿Cuál te conviene?

No hay una respuesta única, depende de tu forma de gestionar el dinero:

  • Si quieres control y sencillez, una tarjeta de débito basta para casi todo.
  • Si viajas, reservas hoteles o quieres más protección en compras, te interesa tener también una de crédito… pagando siempre el total a fin de mes.
  • Si te cuesta controlar el gasto, evita las modalidades de pago aplazado.

Muchas personas tienen las dos: débito para el día a día y crédito para imprevistos y reservas, sin pagar nunca intereses.

Antes de decidir

Compara las comisiones de cada tarjeta (mantenimiento, cajeros, divisa) y, si es de crédito, su TAE. Si no tienes claro qué es el TAE, lo explicamos aquí: Qué es el TAE.

Espacio publicitario (se activará al configurar AdSense)

¿Te ha resultado útil? Echa un vistazo a más guías.